NOVELAS QUE SALVAN VIDAS

Hace unos días la editorial Random House Mondadori comunicó al escritor Ángel Gil Cheza que iban a proceder a la destrucción de 2000 ejemplares residuales de su novela "El hombre que arreglaba las bicicletas". Dicha práctica, habitual en todos los sellos editoriales de este país, cuando ya han transcurrido tres o cuatro años desde su publicación ( no siempre el plazo de tiempo es ese), no deja de ser otra prueba más de que algo está fallando en el actual sistema editorial. La destrucción de un libro es algo que a mí personalmente me duele. Puedo entender que el almacenaje prima, y más cuándo se publican 80000 libros al año. Pero la noticia me sigue doliendo. Pero Ángel Gil Cheza no estaba dispuesto a dejar que una novela suya sea víctima de un genocidio literario. Por ello se llevo a su casa, y con una furgoneta , los 2000 ejemplares sin saber muy bien qué hacer con ellos. Si ya es difícil vender novelas mediante los cauces habituales, te puedes imaginar lo que significa que los venda el mismo autor. La idea le llegó sin más , con la fuerza inédita con la que llegan aquellas ideas que se toman desde las entrañas. Contactó con la ONG PROACTIVA OPEN ARMS - que se están dejando la piel para salvar vidas de los refugiados Sirios en el Mar Egeo. En su web reza "Somos socorristas y estamos salvando vidas" – y les propuso un canal de comunicación directo ( su web y una cuenta bancaria o plataforma de pago como es Pay Pal), a fin de que cada uno de los 2000 libros que pensaba regalar, llevara en su interior la etiqueta que informara al destinatario final, de que el libro era gratuito y que quedaba a su libre albedrío el decidir la cantidad que destinaría – o no – a dicha ONG. Por mi experiencia durante tres años en la Guerra de los Balcanes, me consta que el ser humano QUIERE AYUDAR. Y eso mismo es lo que ha sucedido al bueno de Ángel Gil Cheza. Que en un tiempo record sus 2000 ejemplares ya han sido regalados a multitud de personas que le han pedido incluso cajas a fin de colaborar en la tragedia que acontece a escasos miles de kilómetros de nuestros hogares, resultando ser una iniciativa bañada de éxito.

Como conclusión diré que hay NOVELAS QUE SALVAN VIDAS, que hay escritores, como Ángel GIL CHEZA que han dado una GRAN LECCIÓN al mundo editorial de cómo canjear esos miles de libros que se destruyen en dinero válido para causas mayores. Y no nos olvidemos, además fomentamos la lectura. ¿Acaso no resulta bello que el amor por los libros y la solidaridad humana formen un binomio?

Enhorabuena Ángel, y como ya te dije en una llamada telefónica, me quito el sombrero.